Existe el mito de que los gatos son muy independientes y casi asociales. Pero lo cierto es que los gatos son animales que establecen relaciones entre ellos y con quienes conviven, sólo que los sistemas sociales de los gatos difieren de los de los perros. A pesar de que cada gato es diferente uno de otro, hay gatos nerviosos y hay gatos seguros y confiados (los primeros suelen ser tímidos e introvertidos, los segundos son activos y juguetones), en general quienes conviven o se relacionan con gatos saben que estos animales son seres que disfrutan estando tranquilos, observando el mundo y curioseando a sus alrededores.
El conocido ronroneo es un sonido sordo y suave que emite el gato cuando experimenta felicidad, alegría y siente que todo lo que le rodea está tranquilo. Si bien de todo lo anterior, también puede ronronear cuando se encuentra gravemente enfermo o débil algo que ocurre frecuentemente en los laboratorios en los que se les utiliza para experimentar con ellos donde viven asustados, confinados y generalmente sin ningún lugar apacible donde sentirse protegidos y seguros.
A pesar de que los gatos odian el agua, estos animales son muy meticulosos con su higiene diaria y dedican del orden de 5 a 10 minutos para lavar todo su cuerpo con ayuda de la lengua. Este ritual imita al aseo que la madre realiza con sus crías, de hecho, es común ver cómo dos gatos se limpian recíprocamente como demostración de un fuerte vínculo entre ellos. Cuando un gato no efectúa este ritual de higiene es porque está enfermo o demasiado débil para hacerlo.
Los gatos son como los niños: ellos son muy curiosos de naturaleza y parecen no tener ninguna inhibición.
Debemos utilizar el sentido común para protegerlos de los peligros que ocultan todas las casas.
Los gatitos son especialmente vulnerable debido a su tamaño pequeño, porque ellos pueden resbalarse en cualquier lugar y pueden escapar fácilmente a nuestra mirada. Sin embargo, los gatos adultos son capaces de jugar con la muerte.
Al escoger un gato, no debemos tener en cuenta nuestras circunstancias personales cada raza posee su temperamento. Nos aseguraremos de que el gatito elegido se ajuste a nuestro estilo de vida. Si somos de los que a menudo no estamos en casa, sería mejor adoptar dos gatitos, para que ellos estén en compañía. Si no tenemos preferencia por una raza, tomemos un gatito que venga de alguien que conozcamos.